LA ESTRUCTURA DE LA PSICOPATÍA


psicopatas

  1. INTRODUCCIÓN

Antes que nada hay que definir lo que entendemos por psicopatía. La psicopatía es un trastorno que se caracteriza por la total escisión entre la razón y la emoción (Parés Soliva, 2008), es decir que el sujeto psicópata puede razonar lo que está haciendo y entiende perfectamente las consecuencias de sus actos pero no puede asociar dichos razonamientos a emociones; por este motivo es que el psicópata puede estar muy consciente de que con su actuar puede estar perjudicando a alguien y entiende que no está bien pero eso muy poco le importa ya que lo entiende pero no lo siente, siendo este el motivo por el cual no manifiesta ningún tipo de empatía hacia su víctima. El psicópata tiene dificultad para comprender un lenguaje emocional pero es un maestro del camuflaje y, como dice Hare, lo traduce actuando como si se tratara de traducir una segunda lengua o como dice Cleckey “usando una máscara de sanidad”.

Según varios teóricos puede existir un psicópata entre cada 100 individuos, es decir el 1% de la población mundial, una cantidad muy considerable si tomamos en cuenta que hay otras patologías que no llegan ni siquiera a ese 1 % y son consideradas como frecuentes en la población. Sin embargo esto no quiere decir que este 1 % corresponda a la población criminal mundial pues no todos los criminales son psicópatas y existen psicópatas que no quebrantan la ley pero que aun así van perjudicando a los que los rodean; para entender mejor lo que es un psicópata citaré las dieciséis características del psicópata presentadas por Cleckey en 1982 que son:

  1. Encanto superficial y buena “inteligencia”
  2. Ausencia de delirios y de otros signos de pensamiento irracional.
  3. Ausencia de “nerviosismo” o de manifestaciones neuróticas.
  4. Poca fiabilidad.
  5. Falta de sinceridad.
  6. Falta de remordimiento y de vergüenza.
  7. Insuficientemente motivados y conducta antisocial.
  8. Pobre juicio y falta de aprendizaje por experiencia.
  9. Egocentricidad y patológica capacidad para el amor.
  10. Pobreza en las reacciones afectivas.
  11. Específicos de la pérdida de visión.
  12. Apatía, en general, en las relaciones interpersonales.
  13. Fantástico y comportamiento experimental con la bebida.
  14. Rara vez llevan a cabo el suicidio.
  15. Vida sexual impersonal, trivial, y poco integrados.
  16. El incumplimiento de cualquier plan de vida.

Y según Robert Hare están las sigueinte 20 características:

1. Locuacidad / Encanto superficial.
2. Egocentrismo / Sensación grandiosa de la autovalía.
3. Necesidad de estimulación /Tendencia al aburrimiento.
4. Mentira patológica.
5. Dirección / Manipulación.
6. Falta de remordimiento y culpabilidad.
7. Escasa profundidad de los afectos.
8. Insensibilidad/ Falta de empatía.
9. Estilo de vida parásito.
10. Falta de control conductual.
11. Conducta sexual promiscua.
12. Problemas de conducta precoces.
13. Falta de metas realistas a largo plazo.
14. Impulsividad.
15. Irresponsabilidad.
16. Incapacidad para aceptar la responsabilidad de las propias acciones.
17. Varias relaciones maritales breves.
18. Delincuencia juvenil.
19. Revocación de la libertad condicional.
20. Versatilidad criminal.

Por lo que se puede observar, según estas características, la psicopatía es un trastorno en la que el sujeto no pierde el contacto con la realidad sino que el mundo afectivo no se ha logrado integrar a su razonamiento produciéndose así graves consecuencias como el no desarrollar la capacidad de preocuparse por los demás, la falta de empatía que lo impulsa a cometer los actos más crueles contra sus víctimas y un imprudente actuar; se podría decir que el psicópata es incapaz de mantener una relación plenamente humana con los demás siendo el único objetivo de sus relaciones el cumplir sus propios fines. (Garrido citado por Parés Soliva, 2008).

Pero ¿Qué es lo que construye al psicópata? Existen factores biológicos explicados por las neurociencias, factores psicológicos explicados por varios modelos de la psicología y factores sociales explicados por varias ciencias sociales. A continuación trataré de explicar estos tres factores con la finalidad de ver a la psicopatía desde un punto de vista biopsicosocial y entender mejor como encajan estos componentes.

  1. TRES GRANDES PIEZAS DE LA PSICOPATÍA

Trataré el tema de la psicopatía desde una visión biopsicosocial, es decir que abordaré los factores biológicos como lo son las funciones ejecutivas, la neuroanatomía y la neuroquímica; los factores psicológicos abordando más que nada las experiencias en la infancia y la adolescencia, y los factores sociales haciendo un breve análisis de nuestra sociedad actual y como esta puede influir, en conjunto con los factores anteriores, en la formación del individuo psicópata.

2.1. FACTORES BIOLÓGICOS.

Para adentrarnos en los factores biológicos primero hay que definir lo que es un endofenotipo, estos se definen como índices cuantitativos de desventaja, vulnerabilidad, susceptibilidad o riesgo a la enfermedad que predicen la probabilidad de desarrollar un síndrome o patología particular.

La caracterización de un fenotipo debe tener, necesariamente, en cuenta los siguientes criterios: relación estrecha con la presencia de una patología, debe ser heredable y debe ser estable en el tiempo. Los métodos para identificar endofenotipos incluye evaluación de variables neuropsicológicas, cognitivas, neurofisiológicas, neuroanatómicas y bioquímicas que cumplan los criterios ya mencionados.

Endofenotipos neuropsicológicos.

La evaluación de la función ejecutiva ha sido el eje central, con la atención, para discriminar eficazmente el proceso cognitivo de la psicopatía” (Sellbom M., 2007). Como podemos leer en la anterior cita las funciones ejecutivas están estrechamente ligadas con los procesos cognitivos del psicópata y efectivamente existe evidencia de un déficit de los procesos mentales básicos como lo son la atención, concentración y memoria. Hoy en día un número creciente de investigaciones sugieren que el déficit del procesamiento afectivo evidente en la psicopatía podría correlacionarse con trastornos de la atención. Por otro lado también hay estudios donde se ha reportado un déficit atencional relacionado con la memoria de trabajo y de control cognitivo. Estas investigaciones sugieren una explicación del porque en el psicópata existen la carencia afectiva, la realidad subjetiva y la incapacidad de acatar normas y de aprender con el castigo.

Endofenotipos neurofisiológicos

Hay características del psicópata que van estrechamente ligadas con su neurofisiología, tal es el caso de la agresividad, la impulsividad y la incapacidad de comprender el lenguaje emocional.

Una de las áreas cerebrales de la corteza más implicadas en la expresión de conductas antisociales es la corteza orbitofrontal, lesiones en esta área están estrechamente ligadas a cambios del comportamiento y disfunción neurocognitiva; por otro lado, estudios imagenológicos han mostrado reducción del volumen de la sustancia gris prefrontal en sujetos con altos índices de agresividad. Sumado a esto se ha demostrado que individuos con psicopatía presentan una reducción en la perfusión en la corteza temporal y en el área ventrolateral derecha de la corteza prefrontal; esto parece estar asociado a comportamientos impulsivos, lo que sugiere que el daño en las áreas frontal y lateral podría modificar el comportamiento y exhibir la impulsividad.

Hay estudios que plantean que la psicopatía está asociada con el procesamiento anormal de material verbal afectivo (Valencia O.L., 2007), Hare dice en su libro sin conciencia “Los psicópatas tienen problemas para traducir las ideas emocionales en palabras porque las entienden poco y vagamente. En este sentido, la emoción es como una segunda lengua para el psicópata.” Los psicópatas tienen serias dificultades para procesar el lenguaje afectivo Cleckey afirmó que aunque los psicópatas son capaces de entender el significado literal del lenguaje ellos son incapaces de apreciar su significado emocional, por esta razón es que un psicópata puede decirle sin ningún remordimiento “te amo” a su esposa después de darle una golpiza; todo esto parece estar asociado con la asimetría cerebral.

La asimetría cerebral es el desequilibrio funcional entre los dos hemisferios del cerebro; cada hemisferio tiene funciones distintas. El hemisferio izquierdo controla el lado derecho del cuerpo, sirve para distinguir los textos escritos, las palabras, es el centro de la memoria verbal, la escritura y la aritmética; por otro lado el hemisferio derecho controla el lado izquierdo del cuerpo, descifra las expresiones faciales y las emociones, sirve para verbalizar sentimientos, memoriza todo lo que no es verbal, evalúa las distancias y evalúa el sentido del tacto. De acuerdo con esto si una persona tiene menos desarrollado el hemisferio derecho tendría dificultades para descifrar y verbalizar emociones, esta es una de las características más sobresalientes de la psicopatía; sin embargo no todas las funciones de dicho hemisferio se encuentran ausentes en el psicópata.

Silva en el 2005 menciona lo siguiente:

Así, se concibe que la corteza pre frontal derecha estaría directamente implicada en el sistema de inhibición, mientras que la izquierda lo estaría en el sistema de aproximación. Esto quiere decir que los sujetos con asimetría derecha de la activación tónica de la corteza pre frontal tienen una tendencia a experimentar mayor intensidad de afecto negativo, en comparación con su contraparte izquierda. Así mismo, los individuos con la corteza pre frontal derecha tónicamente más activa están predispuestos a ser más sensitivos a los estímulos amenazantes, inhibiendo su conducta y experimentando más afecto negativo.

Se podría decir que la asimetría cerebral en el psicópata está directamente relacionada con su disociación entre lenguaje y emoción, y su inhibición ante situaciones en donde la recompensa o el castigo sea posible. Existen varios estudios que comprueban esta relación.

ENDOFENOTIPOS NEUROQUÍMICOS

Hay científicos que sugieren una participación activa de los andrógenos en la psicopatía debido a que se les atribuye la tendencia a la agresividad, capacidad visoespacial y exitabilidad en general. En mi opinión esto podría ser influyente pero no relevante ya que se necesitaría que estuvieran presentes otros fenotipos; además de que la psicopatía no es exclusiva del género masculino.

2.2. FACTORES PSICOLÓGICOS.

Para explicar los factores psicológicos voy a adentrarme en tres esferas que son la cognitiva, la afectiva y el estilo de vida. Con esfera cognitiva se hace referencia a los esquemas mentales, es decir las creencias básicas que utiliza el individuo para percibir e interpretar a los demás sujetos y el ambiente que le rodea, esquemas que se van formando a lo largo del desarrollo. Según este mismo autor los desajustes presentados por el psicópata en esta área están caracterizados por:

  1. a) Una visión egocéntrica del mundo impulsada sobre todo por una búsqueda activa de la propia satisfacción desvalorizando las necesidades de los demás.
  2. b) Sensación grandiosa de autovalía con demanda y precepción de admiración irreal por parte de los otros; se podría decir que es un megalómano que debido a sus ideas de grandiosidad tiene una incapacidad de hacer insight configurándose por lo regular en un locus de control externo, lo que lo lleva a la autojustificación de sus actos. En su cabeza él nunca es el culpable.
  3. c) Percepción hostil y amenazante del medio.

Para el psicópata todos son un enemigo potencial y la confianza es un sinónimo de ingenuidad; citando textualmente a uno de los entrevistados de Hare en su libro “sin conciencia” tenemos esto:

¿Que si me importan los demás? Ésa es una pregunta difícil. Sí, supongo que sí… pero no dejo que mis sentimientos salgan a la superficie… Quiero decir, soy tan cálido y cariñoso como cualquiera, pero admitámoslo, todo el mundo trata de joderte… Tienes que mirar por ti mismo, aparcar tus sentimientos. Digamos que necesitas algo o… alguien se mete contigo… quizá te intenta timar… te encargas del asunto…haces lo que tienes que hacer… ¿Me siento mal si tengo que herir a alguien? Sí, a veces. Pero la mayor parte de las veces es… bueno [risas]… ¿Cómo te sentiste la última vez que aplastaste un chinche?

 

La esfera afectiva trata más que nada de la respuesta emocional ante los estímulos del medio; las disfunciones afectivas en el psicópata tendrán las siguientes expresiones conductuales.

  1. a) Inadecuado manejo de la ira. En el psicópata se pueden dar dos tipos de manifestaciones de ira (Cornell et al., 1996; citado por Muñoz J.M.,2011) que son la ira sincera o visceral, que será impulsada por su baja tolerancia a la frustración, y la ira fingida que tendrá como objetivo el control, la intimidación y el sometimiento del otro.
  1. b) Falta de empatía. Existen tres componentes en la respuesta empática que se verían exacerbados en el psicópata: 1) la habilidad para identificar el estado emocional de otra persona, y 2) la capacidad para asumir la perspectiva y el rol del otro; 3) y uno afectivo, la capacidad de experimentar la misma emoción que el otro está sintiendo.
  1. c) Falta de remordimiento. Debido a las características ya mencionadas el psicópata tiende a racionalizar sus actos delictivos.

El estilo de vida del psicópata lo podríamos caracterizar por su adherencia al modo de vivir desorganizado que hace que incurra en actos criminales. Como desajustes en esta esfera se destacan.

  1. a) Impulsividad. En el psicópata no debe entenderse impulsividad como irresistibilidad a la fuerza del estímulo, ya que suele llevar a cabo muchas de sus acciones con bastante premeditación, sino por su sensibilidad de regularse principalmente por las señales de recompensa y gratificación inmediata.
  1. b) Necesidad de estimación y tendencia al aburrimiento. El psicópata siente la necesidad de experimentar experiencias y sensaciones novedosas y gratificación inmediata, por lo que suelen aburrirse con facilidad en actividades rutinarias y descontinuarlas.
  1. c) Irresponsabilidad. Los individuos con psicopatía son incapaces de asumir los compromisos que establecen con los demás y de desarrollar sus obligaciones; esto debido a su ausencia de culpa y a sus autojustificaciones.

2.3. FACTORES SOCIALES.

Con factores sociales hago referencia a lo que es meramente ambiental; es decir las vivencias del individuo, el medio que lo rodea y la cultura en la que se forma. Muchas veces se tiende a pensar que el hablar de factores ambientales para describir la etiología de una psicopatología es contradecir a los factores biológicos pero eso no es así, de hecho muchas veces se necesitan de estos dos factores para que se pueda moldear una psicopatología tal como es el caso de la psicopatía.

Un individuo que de nacimiento tenga predisposición a la psicopatía es muy probable que la desarrolle si crece en un ambiente hostil y una cultura insana donde sufra eventos traumáticos, pero aun así el nacer con la predisposición a la psicopatía no es un requisito indispensable para desarrollar dicha patología. ¿Cómo así? Pues se ha observado que la vivencia de experiencias o eventos traumáticos durante etapas críticas del desarrollo afecta directamente la maduración de estructuras cerebrales y de sistemas neurológicos esenciales como lo son la amígdala, el hipocampo y la corteza prefrontal; esto debido a la neuroquímica producida por el estrés crónico al que el niño es expuesto.

Los eventos traumáticos contemplan la vivencia de eventos estresantes como lo son el presenciar o el ser víctimas de actos violentos ya sea agresión física, emocional o sexual, accidentes, tragedias o la muerte de alguien. Si el acto violento es realizado por alguien de la misma familia suele afectar más al niño, mientras más cercano emocionalmente es el agresor más grande es el daño. Aquí es donde toman gran importancia los eventos traumáticos desarrollados en la misma familia, es decir la violencia intrafamiliar.

Borja k. & Ostrosky F., 2009, realizaron una investigación en la que se tomó como muestra a 194 reclusos diagnosticados con psicopatía, mediante la escala PCL-R de Hare (Psychopathic Check List), para posteriormente aplicar el inventario de trauma temprano de Bremmer; los resultados arrojaron que los sujetos diagnosticados con mayor grado de psicopatía también son los que vivieron más eventos traumáticos en edades tempranas, lo que muestra una estrecha relación entre psicopatía y eventos traumáticos en la infancia. Borja y Ostrosky llegaron a la siguiente conclusión.

Es importante señalar que el análisis de regresión reveló que el abuso emocional contribuyó significativamente al puntaje total de psicopatía, donde probablemente la carencia en el establecimiento de lazos afectivos emocionales en edades críticas con sus cuidadores y con otras personas cercanas, originó la incapacidad para establecer estos lazos en la vida adulta y por ende, de experimentar sentimientos empáticos y de culpa que se observa en los psicópatas más violentos.

Ya he hablado de eventos traumáticos desarrollados en un ambiente hostil que por lo regular es la familia; ahora, ¿Que se puede decir de la cultura? Es muy sabido que el pensamiento del psicópata es racional y pragmático, se centra en sus propios intereses sin importarle la consecuencia de sus actos y no repara en los medios que utiliza, por más ruines que estos sean, para lograr sus objetivos; citando a Jáuregui I., 2008 “Esta visión del psicópata coincide de pleno con el espíritu del capitalismo y el funcionamiento economicista moderno y postmoderno. Este es el espíritu que impregna la modernidad; el espíritu en el que nos socializamos.” Según lo dicho por esta autora es muy probable que la misma sociedad actual contribuya a la formación del psicópata y no necesariamente el criminal sino también, y en más medida, el llamado psicópata integrado que es el que logra con éxito integrarse a la sociedad, se desenvuelve en carreras profesionales exitosas, pueden llegar a causar admiración pero aun así sus valores morales se encuentran muy empobrecidos. Esos son los psicópatas de los que habla Hare en su libro Snakes in Suits.

Andrew M. Lobaczewski usa el término “patocracia” para referirse a “un gobierno liderado por una minoría patológica” proponiendo que nuestra sociedad actual está siendo liderada por verdaderos psicópatas de cuello blanco que no reparan en los medios que utilizan para lograr sus fines y su satisfacción, sin importarles que hayan desastrosas consecuencias. “Si estamos gobernados por psicópatas, si trabajamos con psicópatas, aumentamos considerablemente la posibilidad de convertirnos en psicópatas, pues el medio de socialización es fundamentalmente psicopático”. (Jáuregui I., 2008)

¿Será verdad que vivimos en una sociedad psicopática? Y si es así ¿De qué manera influye esto en la formación de psicópatas? Sin duda alguna lo planteado por Lobaczewsky y Jáuregui es interesante y podría explicar el porqué de la decadencia social que se vive en esta época; aun así no podría asegurar que, por si misma, la cultura que actualmente vivimos esté creando psicópatas a diestra y siniestra, aunque si la coloca como un factor de riesgo muy relevante.

  1. CONCLUSIONES.

Por lo visto la psicopatía es una patología que se forma de manera muy estructurada, necesariamente deben existir factores biológicos, psicológicos y sociales para la formación de un psicópata. Los factores biológicos predisponen mientras que los factores psico-sociales moldean y reafirman. Alguien con predisposición biológica a la psicopatía es mucho más probable que la desarrolle si crece en un ambiente y cultura hostiles; de la misma forma alguien que haya tenido una infancia adversa es más probable que desarrolle la psicopatía si previamente tenía la predisposición biológica.

Entonces tenemos la siguiente vía de desarrollo para la psicopatía: Un individuo que orgánicamente tenga las características que favorezcan el desarrollo de la psicopatía y que amolde su personalidad de acuerdo a un ambiente hostil y una cultura insana formará los esquemas mentales y las conductas que lo definirán como psicópata.

 

  1. BIBLIOGRAFÍA.

Jáuregui I. (2008). Psicopatía: Pandemia de la Modernidad. Nómadas, Julio-Diciembre. Recuperado desde:  http://www.redalyc.org/articulo.oa?id=18101908

Borja, K. & Ostrosky-Solís, F. (2009). Los eventos traumáticos tempranos y su relación con la psicopatía criminal. Revista Chilena de Neuropsicología, 4(2) 160-169. Recuperado de http://www.redalyc.org/articulo.oa?id=179314913009

Cuartas, J.M., Palacio, C.A., (2011). Psicobiologia y endofenotipos candidatos en psicopatía. International Journal of Psychological Research, 4(1) recuperado de

http://ezproxy.uninorte.edu.co:4812/eds/pdfviewer/pdfviewer?vid=3&sid=3c9f0226-8789-4a7f-b0f6-ee2ca6ea87c4%40sessionmgr110&hid=105

Valencia, O. L. (2007). Asimetrías cerebrales en la psicopatía. Diversitas: Perspectivas en Psicología, 3(2) 275-286. Recuperado de http://www.redalyc.org/articulo.oa?id=67930208

Muñoz Vicente, J. M. (2011). La Psicopatía y su Repercusión Criminológica: Un modelo Comprehensivo de la Dinámica de Personalidad Psicopática. Anuario de Psicología Jurídica, (21) 57-68. Recuperado de http://estudiosterritoriales.org/articulo.oa?id=315026314007

Hare, R. (2003). Sin conciencia. Paidós. Barcelona.

Cleckley, H. (1988). The Mask of Sanity. Emily S. Cleckley.

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